La belleza eterna cumple un siglo

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Hace más de 3.300 años que Nefertiti y Tutankamón, que están ambos de aniversario, no se miran a los ojos. A menudo, cuando observamos el bellísimo busto polícromo de la reina en Berlín y la no menos arrebatadoramente hermosa máscara funeraria de oro del joven rey en El Cairo, los dos iconos indiscutibles del Egipto faraónico, olvidamos que las dos obras nacen en el mismo momento histórico y que los personajes a los que representan eran no solo contemporáneos, sino familia, y convivieron en la misma corte, bajo el mismo techo. Nefertiti fue la esposa principal del que se tiene por padre de Tutankamón, Akenatón. La bella reina fue también suegra de Tutankamón y no se descarta del todo que pudiera ser incluso su madre. Apenas podemos especular acerca de cómo se llevaban, aunque las representaciones de la familia de Akenatón muestran, de manera desacostumbrada para el arte egipcio, un afecto enternecedor y casi chocante. (Leer más)

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2 comentarios

  1. Me gustó tu post, me parece muy interesante, siempre me he sentido atraída hacia Tutankamón, Nefertiti y sobre todo, Akhenatón. Ojalá escribieras más sobre estos temas. Saludos

  2. silvia gonzalez armas |Responder

    Es impresionante todo lo que se puede descubrir solo con una imagen o una estatua, quien iba a pensar que Tutankamón y Nefertiti pudieran ser familia. Es impresionante todo lo que se cuenta.

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